Irene Levy analiza este viernes dos casos en el ámbito tecnológico:
La multa de la Unión Europea a Google por 890 millones de euros por privilegiar sus propios servicios e imponer restricciones a los de la competencia.
El descontrol de dos modelos de inteligenica artificial de OpenAI que lograron entrar sin autorización a los sistemas informáticos de la empresa Hugging Face.
“La autoridad europea menciona que esto es una práctica anticompetitiva porque lo que Google está haciendo es privilegiar a sus propios servicios, cuando el servicio de motor de búsqueda debería ser neutral y permitir la igualdad […]; esto acción crea un orden que no está basado en quién es mejor, sino en quién paga más”.