La discusión sobre la defensa de las audiencias también abre un debate más amplio sobre la transformación que atraviesan los medios de comunicación. La llegada de nuevas plataformas obliga a replantear la relación tradicional entre medios y sus consumidores.
“Más información no significa necesariamente mayor democratización. El algoritmo se comercializó y las grandes plataformas tecnológicas persiguen, ante todo, intereses económicos. Los debates públicos comenzaron a encerrarse en burbujas de pseudoaudiencias que apenas dialogan entre sí. El periodismo tradicional enfrenta probablemente una de sus mayores crisis: la pérdida de su capacidad de intermediación”.